Historia

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Historia

  Las Religiosas de Jesús-María llegaron a Valencia en 1873, instalándose en la calle de Roteros, después en la del Portal de Valldigna y, al crecer el número de alumnas, se adquirió en 1877 el antiguo convento de agustinos del “Socós”.

 

Este histórico convento había sido fundado en 1501 por el Venerable Juan de Eixarch, el agustino valenciano a quien la Virgen le dio en Italia su imagen pintada prometiéndole ser el “socorro de Valencia”.

 

En 1544 se hospedó en él el Arzobispo Santo Tomás de Villanueva, que salió del convento para tomar posesión de su cargo. Al morir, quiso ser enterrado en la capilla del convento, donde sus restos fueron venerados por las muchas gracias y milagros atribuidos a su intercesión. Desde entonces, es tradicional que los arzobispos de Valencia se hospeden en este edificio del “Socós” antes de su entrada oficial en la ciudad.

 

Muchas transformaciones ha sufrido a través de los siglos. El antiguo convento agustino, hoy convertido en hermoso colegio, ha sido siempre muy venerado por el recuerdo de Santo Tomás de Villanueva y sobre todo por la presencia de la Virgen del Socorro, Madre y Amparo de tantas generaciones que han confiado en su protección. Su fiesta, el 13 de mayo, es expresión gozosa y agradecida de su socorro maternal.

 

Jesús -Maria ocupó el antiguo Convento del Socorro (de los frailes agustinos, 1501-1822 -cuando se incendió-), previamente arruinado y desamortizado, algunos de cuyos restos  aún se integran en el actual recinto. El enclave del Socorro estaba, entonces y por siglos, en medio de la bella huerta, próximo pero periférico de la ciudad amurallada. Se articulaba con ésta mediante unos caminos que pasarían a ser calles, concretamente el del Socorro, hoy renombrada del Dr. Peset Cervera, que enlazaba con el Convento de Mínimos -después iglesia de San Miguel y San Sebastián- de la esquina del Camino de Quart, importante arteria de crecimiento urbano y de comunicación oeste de la capital, desde el portal-torres de Quart. Antes de llegar a esta última vía, uno podía desviarse al este, para dirigirse más directamente al núcleo intramuros, al Portal del Coixo, a través del camino-calle de la Verónica que, desde 1977, fue rebautizado con el nombre de Lepanto y progresivamente rectificada su línea hasta consolidar el aspecto que ahora tiene. La introducción de la Gran Vía, proyectada en 1884-87, pero no materializada en este tramo norte hasta 1928 (funcionalizada, aún más tarde, y no enmarcada por edificaciones hasta los primeros años 50), así como la configuración arquitectónica ‘moderna’ del Colegio (de esta última época, por cierto, han hecho que se pierda la lectura urbana y paisajística de esta vinculación històrico-territorial y que ahora parezca una implantación ‘ex novo’ asociada a la importante vía urbana a la que recae. El colegio alberga una comunidad religiosa que realiza labores docentes, de secretaría y otras labores de apoyo al colegio.

 

El Colegio tiene alrededor de 1.300 alumnos de Educación Infantil,  Educación Primaria, Secundaria y Bachillerato.

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